Gracias al musicólogo español Jorge Martin Moreno y a su grupo de investigadores que recorrieron las entrañables zonas de las comunidades indígenas amazónicas y a los colaboradores musicólogos loretanos que les brindaron y permitieron conseguir interesante material e información musical de los instrumentos musicales folklóricos indígenas, mestizos y europeos que llegaron, estos últimos, a arraigarse con el paso del tiempo en el corazón de la Selva Peruana. Éllos presentaron este importante material  en el Centro Cultural Infantil "Irapay" en la Ciudad de Iquitos del 1 al 15 de setiembre del 2009 y del cual se ha recopilado una parte de la información gracias a la asesoría del Prof. Carlos Ramírez Santillán que me brindó y lo pongo al servicio de Uds. estimados lectores. Ahora podemos decir que en nuestra Amazonía, especialmente en las zonas ribereñas, existen estos instrumentos tan olvidados, desconocidos e ignorados por muchos y donde la gente los utiliza para mantener viva su música, sus alegrías, sus sueños,  su cosmovisión, sus costumbres, sus creencias, su folklore, etc.

La Amazonía Peruana, aparte de presentar una mega diversidad biológica y natural, también posee una vasta riqueza cultural en sus distintas expresiones; en ella se descubre una variedad de materiales, sonidos y ritmos para producir música. Con sus raíces indígenas, la presencia de elementos culturales de grupos inmigrantes que se establecieron como grupo dominante y el dinamismo de las ciudades modernas y  de las zonas rurales han desarrollado las expresiones musicales del pueblo loretano, en el que se diferencian dos ámbitos: El indígena y el folklórico-mestizo que forman parte de la identidad y la tradición del hombre amazónico desde fines del siglo XIX es decir, toda una mezcla y combinación de formas culturales sanmartinense, criolla, andina, brasileña y europea, hicieron la dinámica histórica actual de la Amazonía, que con el paso del tiempo, se han hecho propias.

Y esta información es una pequeña parte de la faz rítmica y melódica de la música indígena para tratar de comprenderla, registrarla y difundirla, que responde a la lógica de su cosmovisión, y a diferencia del mundo mestizo urbano y rural tiene otras funcionalidades más importantes que la estética, como las curaciones o la comunicación con los seres del bosque.

En este blog, quiero resaltar y dar a conocer a la gente de la Amazonía Peruana, del Perú y del mundo, las características  y particularidades que poseen algunos de los instrumentos musicales  y dejo en claro que existen más por descubrir y divulgar los misterios que encierra esta bella región.

Aquí les presento su descripción y sus características de estos instrumentos que se encuentran en lo más profundo de la Amazonía Peruana y de algunos que siendo foráneos, han traspasado fronteras y han llenado de ritmo y alegría, desde hace muchos años, a nuestros pobladores.

MÚSICA FOLKLÓRICA

BOMBO Y REDOBLANTE

Es el fundamento rítmico de la música folklórica amazónica religiosa y de baile. Son instrumentos de percusión sobre membrana,  generalmente fabricada con cueros de animales como sajinos y venados o de plástico. Danzas, pandillas, changanacuys y chimaichis vienen definidos por un golpeo distinto sobre estos dos tambores.

 

 

  QUENA

El viento de la selva la sopla por cinco agujeros, a diferencia del pariente andino. Un símbolo tan peruano como la quena es la base de la melodía de la música folklórica amazónica, y la región con grandes intérpretes como Carlos Tito Huamán o Andrés Vargas Pinedo.

Parece tener un origen andino, y fue difundida por misioneros y más tarde por inmigrantes sanmartinenses. De plástico o de carrizo, su timbre se  ha ido alejando de sus orígenes hasta acomodarse como un sonido puramente amazónico.

 

 

 MARACAS

Es un sonajero de toque por sacudimiento. En la selva normalmente se utiliza el fruto de wingo para hacer el cuerpo que se rellena de semillas secas, utilizando como mango un palo de pona. De amplia distribución en toda la región amazónica indígena y mestizo, en este caso se interpreta acompañando ritmos como el bombobaile.

PIFANO

Más pequeño que otras flautas amzónicas, este instrumento de viento funciona con soplo en embocadura de pico y tiene entre 6 y 4 agujeros. Junto con la quena son los principales instrumentos amazónicos folklóricos a parte de la percusión. Este ejemplar está hecho de carrizo, aunque también se construye con hueso y plástico.

VIOLÍN, GUITARRA Y CHARANGO

Estas cuerdas traídas por los conquistadores bajaron y se introdujeron en la selva desde las tierras altas andinas. Dice Arguedas: "(...) quizás cuerda tras cuerda, tono tras tono, padecieron, hasta que su charango sonara así, como lo oímos ahora; instrumento perfecto para la música de sus creadores(...) Recibió la guitarra de manos de los españoles, y el trabajo de adaptarla a su más íntima y sutil necesidad de expresión musical quizá no ha terminado todavía(...)". Aunque en la selva no tienen la importancia que en la sierra, acompañan cada vez más las tonadas regionales en un proceso similar de adaptación.

GüIRO

De origen caribeño, probablemente adaptado en la primera mitad del siglo xx con el auge de la música de esa región como el bolero o más tarde el mambo. Es un instrumento de percusión de toque raspado. En Loreto se ha adaptado a la música folklórica, además de formar parte de amplio abanico de la percusión usada por la música popular como la cumbia.

CAVAQUIÑO Y BANJO

Son una muestra de la influencia extranjera y sobre todo brasileña en la región desde la época del caucho, interpretados para valses, polkas o corridos. Fueron introducidos por músicos como Rafael Herrera en la música folklórica, y pocos quedan que los entonen, entre los cuales se encuentra Jorge Fachín y el mismo Rafael. La cultura indígena tikuna, que habita territorios de frontera entre Brazil y Perú, cuenta con el cabaqui de cuatro cuerdas, pariente cercano de éste en su forma e incluso en su nombre.

CONCERTINA

Esta reliquia de los tiempos del caucho es un instrumento de viento activado por fuelle, como el acordeón o pampapiano. Es un reflejo del dinamismo cultural que vivió la región durante parte del siglo xx. De origen austríaco, con la concertina se entonaban valses, polkas y otros tipos de música europea. Hoy en día nadie recuerda cómo entonarlo, pro los ecos de su melódia siguen resonando.

 MÚSICA INDÍGENA

KIJKYÓI BÓÓRÁÁ

El pueblo bóóráá golpea el suelo con este bastón de ritmo acompañando a los cantos en fiestas como la de ujkúso, celebrando la recolección de frutos, pescado y carne de monte. Este instrumento de percusión es fabricado con topa y decorado con motivos iconográficos bóóráá, y dependiendo de la forma puede tener una cabeza de garza tallada u otros relieves.

KUHRÍBA BÓÓRÁÁ

Este tipo de zampoña tiene tres tubos de carrizo dentro de una estructura con forma de pez, hecha de topa y pintada con huito. En la cultura bóóráá se emplea en la fiesta del pijuayo.

RERIBAKUI HUITOTO AYMENI

Flauta de pan de la cultura huitoto aymeni, que habita la zona de la Chorrera Colombiana, antes peruana, y en Pevas, donde queda una sóla familia. Fabricado con carrizo, unidos los tubos por chambira y cera de colmena y forrados de llanchama, corteza del mismo árbol, pintado con achiote y huitillo con iconográfia aymeni. Se interpreta en la fiesta de menisaï  o charapa, cuando llegan los invitados a la fiesta por el curaca y por parejas soplan el reribakui cantando sobre los regalos que traen, el mitayo, y pidiendo la sal de monte y el ampiri a cambio. Esta reciprocidad es un componente importante en las fiestas de los huitoto.

HUDEJET HUITOTO AYMENI

Tipo de maracas fabricadas con wingo y pona. Se utilizan en la fiesta del sïhkïï, es un baile de pareja como acompañamiento. También en la fiesta del lluaï, en un juego de adivinanzas en el cual el que lleva las hudjet señala a alguien con ellas para que adivine un acertijo, y si no acierta la castigarán con una zambullida en el río.

MANGUARÉ

Debido al modo de asentamiento disperso de ciertos grupos indígenas se ha dado la necesidad de crear un medio de comunicación para toda la comunidad. Al golpear este tipo de tambor se avisa de ciertos acontecimientos como una celebración, una muerte o un peligro acechante. Por eso se llaman semióticos, porque comunican un mensaje concreto. Para los bóóráá es manguaré, para el pueblo awajún tuntui. Aparecen en pareja, un macho y una hembra, con distintos tonos para afinar el mensaje, y cada pueblo tiene su propio mito de creación.

SHACAPA

Palabra utilizada en la región que designa a un amplio abanico de instrumentos de percusión, como los cinturones, brazaletes y tobilleras de semillas que usan varios grupos indígenas en sus danzas. También se le llama shacapa a la sonaja empleada por el curandero en sus ceremonias que acompaña rítmicamente a los íkaros o cantos de poder de sanación. Se fabrica con hojas de diversas plantas.

ARCO DE DUENDE

Instrumento de cuerda pulsada que utiliza como cuerpo de resonancia la boca. Presente en varias culturas indígenas como la awajún, donde se llama tumag; la jíbaro, donde se llama tumank o tsayabtar; o la nomatsiguenga, donde se llama tontorentzi. Igualmente en la sociedad mestiza ribereña también se encuentra. En concreto este ejemplar se produce en la comunidad de Tamshiyacu, en el río Amazonas, con puchiri muena, chonta y cuerdas metálicas. Es utilizado en ceremonias de curación con ayahuasca y otras plantas.

YUPANA

Nombre kichwa que significa "contadora", pero que se ha utilizado también para la flauta de pan o zampoña en la selva. Ampliamente distribuido por la Amazónia y el Perú en general, donde toma diversos nombres: Zampoña, Antara, Rondadora o Sicu. En la región se construye de marona, bambú o wayowante, como es el caso, fabricado por el pueblo yahua.

 

 PINKULLO

Tipo de flauta fabricada con hueso, normalmente de tuyuyo u otra ave zancuda pues se utiliza el largo fémur de estas aves. Extendida por toda la región, este ejemplar tiene su origen en las tierras de los kichwas del Napo. Con ella se entonan pandillas de carnaval, pero también melodías amorosas y rituales.

NANKU AWAJÚN

Esta flauta traversa de dos agujeros la utiliza el pueblo awajún en sus cantos mágicos, como para enamorar a una mujer o para pedir que la caza sea favorable. El hombre, mientras fuma su tabaco, canta y toca el nanku o pupuche en español. S e hace con un tipo de marona, y ésta viene de la comunidad Porvenir, en el río Potro, en el Datén del Marañón.